lunes, 19 de febrero de 2024

Como bestias, Violaine Berot

 

"los entrantes" Gastón Cereceda

Es interesante, para mí, comentar lo que sentí con este libro a partir de las cosas que me pasaron a medida que lo iba leyendo. Me siento en la libertad de hacer esas conexiones si tomo la palabra que Deleuze hizo sobre los libros de Nietzsche, creo que esto puede trasladarse a lo que me pasó con el texto. Dice

Nietzsche lo plantea claramente: si queréis saber lo que quiero decir, hallad la fuerza que le da sentido, si es preciso un nuevo sentido, a lo que digo

Empecé a tantear a partir de puntos en el libro que me llamaban la atención. Por ejemplo, la vida rural, y un poco salvaje que vivía la familia de Mariette y el niño. En esa misma reflexión de Deleuze sobre Nietzsche, el escritor francés habla sobre la relación que tienen las personas que se apartan de la sociedad:

"Es verdad que, en el centro, las comunidades rurales quedan atrapadas y regladas en la máquina burocrática del déspota, con sus escribas, sus sacerdotes, sus funcionarios; pero, en la periferia, las comunidades emprenden una especie de aventura, con otra clase de unidad, nomádica en este caso, en una máquina de guerra nómada, y se descodifican en lugar de dejarse sobrecodificar

Empatizo con la familia y su necesidad de querer apartarse de la sociedad, a veces esta se vuelve insoportable y es necesario, por salud, querer alejarse de ella y vivir más cercano a la naturaleza. La autora del libro y el mismo Nietzsche decidieron en su momento relegarse a una vida más periférica. Puedo encontrar incluso un paralelo entre la labor de Nietzsche de romper los esquemas de la filosofía tradicional y la huída de la familia del libro, quienes escapan de la sociedad porque la ciudad era estresante, las personas no los entendían y querían cambiarlos de acuerdo al estándar de gente común.

Si Nietzsche se separa de la filosofía es quizá porque es el primero que concibe otro tipo de discurso a modo de contra-filosofía. Es decir, un discurso ante todo nómada, cuyos enunciados no serían productos de una máquina racional administrativa, con los filósofos como bu­rócratas de la razón pura, sino de una máquina de guerra móvil. (...) Sabemos bien que, en nuestros regímenes, los nómadas no tienen cabida: no se escatiman medios para regularlos, y apenas consiguen sobrevivir. Nietzsche vivió como uno de esos nómadas reducidos a no ser más que su sombra, de pensión en pensión. Pero, por otra parte, el nómada no es necesariamente alguien que se mueve: hay viajes imóviles, viajes en intensidad, y hasta históricamente los nómadas no se mueven como emigrantes sino que son, al revés, los que no se mueven, los que se nomadizan para quedarse en el mismo sitio y escapar a los códigos". 

Otro elemento llamativo son la gruta y las hadas, y cómo esta fábula rural es una historia que al parecer sí tiene efecto sobre la realidad, como una maldición. Este mito parece ser real en este lugar alejado del cientificismo. Raúl Ruiz en su libro Poéticas del cine contrapone dos elementos teóricos: el Misterio y el Ministerio. El primero dibuja estatutos sin bases, esconde sus argumentos, cree la verdad, tiene de su lado a los misterios de la humanidad; en cambio el segundo busca codificar, revelar, interpretar las cosas, tiene el poder de la policía y el aparato del Estado. En "Como bestias", si hacemos una interpretación, el partido lo gana Ministerio porque reordena a su modo los elementos, pero es acaso incapaz de explicar la llegada de la niña a la gruta, los poderes sobrenaturales del niño y el hecho que, de antemano, Misterio haya trazado las reglas del juego: 

"por nada del mundo habría que intentar recuperar a un niño robado por las hadas o, de lo contrario, la desgracia caería sobre el valle".

Dios duerme en la piedra, Mike Wilson

Desierto de Texas

El personaje principal del libro es un errante solitario que viaja por los desiertos de norteamérica en busca de quién sabe qué objetivo, sobreviviendo ante quienes intentan hacerle daño, haciendo un poco de justicia en un mundo apocalíptico. Aquí no hay tiempo ni una trama, es un relato abierto plagado de simbolismos. En una entrevista se le pregunta directamente a Wilson sobre el protagonista del libro:

              “- ¿El viaje del personaje y su transformación tienen que ver con una soledad primitiva?

“- Creo que sí. Estamos todos solos, disfrazamos y disimulamos esa soledad con historias de comunidad y empatía, y mucho pero mucho lenguaje, pero en realidad estamos solos. El remezón ante la naturaleza que mencioné se trata de eso, volver a tener esa lucidez y dejarse reducir a la expresión mínima”.

Wilson afirma haber sido influenciado, entre otras cosas, por un libro para escribir el suyo. En una entrevista con La Agenda Buenos Aires menciona “El libro de Enoc”, texto que fue parte de la Biblia, pero no incluida en ella. Si uno busca en internet puede ver que este libro trata sobre:

“los orígenes de los demonios y gigantes, y por qué algunos ángeles cayeron al cielo, así como una explicación de por qué el diluvio, como es narrado en el Génesis, habría sido moralmente necesario, y una exposición profética del reinado de mil años del Mesías”.

El escenario desolador que nos muestra Wilson, donde una secta y otros grupos de gente van destruyendo, como una plaga de langostas que destruyen todo a su paso en busca de alimento, es ideal para la llegada de un diluvio, o el fin de los tiempos, donde se supone que se barrerá con el mal en la tierra.

En una entrevista se le pregunta a Mike Wilson si puede recomendar un libro, y él indica el cuento “El joven Goodman Brown” que, en pocas palabras, trata de un hombre religioso en una pequeña aldea de Nueva Inglaterra que es conducido por su curiosidad a participar en un aquelarre. El cuento fue escrito en 1835 por Nathaniel Hawthorne. Yendo un poco más allá del aspecto sombrío del relato, el texto tiene un tono moralizador sobre el peligro de la tentación. Esta tendencia de Wilson por los temas religiosos y diabólicos pareciera hablar de un escritor curioso por el camino en el que se desciende hacia el infierno.

En un artículo que Wilson escribe, encontramos otra tendencia hacia lo desconocido. Wilson se acerca a un Wittgenstein (de quien escribió un libro también) que cree que el lenguaje y las creencias tienen un límite ante el fenómeno de la vida. Aquí un extracto de cómo cree que la ciencia no puede atrapar el fenómeno de la vida entero:

A Wittgenstein le parece que La rama dorada (libro de Frazer) es una estupidez, un ejercicio dogmático incapaz de entender las diferentes formas de vida y que no hace más que arrojar una luz anómala sobre algo que no le pertenece a la ciencia antropológica. Frazer pretende subordinar la magia, la religión y los ritos a lo que él llama ‘culturas primitivas’ y arrastrar identidades enteras a su esfera de (in)comprensión, para, así, clasificar lo que no le corresponde. Impone ciencia donde no la hay

Vemos, entonces, nuevamente la tendencia hacia el misterio de la vida, hacia la religión y lo que escapa a la certeza y el conocimiento; la secta, la lepra, los jeroglíficos y las figuras que evocaban dioses naturales, los sueños reveladores, el chivo parlante, etc.

Un viaje a Salto, Circe Maia

Constelación de escorpio

Gracias al taller de lectura pude entrar en un mecanismo donde tengo un tiempo limitado para leer un libro y escribir una reflexión al respecto. Este ejercicio resultó muy provechoso para mí puesto que debo confesar que estaba estancado.

Básicamente el libro se sitúa en el contexto de la dictadura uruguaya; un padre de familia es tomado preso por ayudar desde su profesión, médico, a las personas de un movimiento de izquierda. La historia del libro se desarrolla en dinámicas de diarios de vida de la hija, la esposa y, en extractos desordenados, el del marido. Leyendo nos vamos adentrando en los sufrimientos de los personajes y otras cosas más que dan vida al relato. Cabe mencionar que Circe Maia creó este texto a partir de una historia que otra persona le contó, y que en el libro los personajes no tienen nombres para que así la historia se vuelva anónima y abierta a que todxs puedan reflejarse.

Cuando vi que hablaban de diarios de vida me emocioné, porque les tengo mucho cariño, siento que se pueden hacer lindos trabajos partiendo de los relatos de vida, que tienen algo de poesía y tinte distintivo de la palabra hablada, la mayoría de las veces se habla de intimidad. Me gusta que la autora haya hecho el trabajo de tomar el relato de otra persona, uno que tenía un potencial literario, y transformarlo artesanalmente en lo que un escritor puede hacer: dar un relato con sentido, que, al leerlo, podamos viajar y sentirnos reflejados, tener compasión con lo que se lee.

A partir de eso, pude vincular el esfuerzo de crear diarios de vida, como los del texto, y mis reflexiones en torno a un texto que me marcó en mi época de estudiante, un extracto de Los documentos personales de Ken Plummer. Allí, por ejemplo, se discute

"Qué diferentes serían las cosas (…) si las ciencias sociales, en el momento de su constitución sistemática en el siglo XIX, hubiesen tomado como modelo al arte en el mismo grado que tomaron a la ciencia física” (Nisbet, 1976, p. 16). En ocasiones ha parecido que las dos culturas se desarrollaban irrevocablemente separadas: hechos, generalizaciones y abstracciones se han divorciado de lo imaginativo, lo intuitivo y lo ideográfico

Si podemos realizar el ejercicio de incluir lo imaginativo e intuitivo dentro de los hechos importantes para una sociología de los documentos personales, podemos pensar, tomando en cuenta el libro de Circe Maia, que el hecho de disminuir la presencia de personajes, para que la historia resuene entre otros, es un gesto artísticoque propone una versión anónima del sufrimiento en la dictadura, no es único ni oficial, es una propuesta poética.

Algo intuitivo que rescato del libro de Circe Maia es que, en ocasiones, los límites entre militares y prisioneros se tambalean. La risa es un mecanismo que ayuda a aguantar el sufrimiento, que es algo que mencionaba Viktor Frankl sobre los campos de concentración. Ésta y la confianza, entonces desde un punto de vista sociológico, son dos mecanismos que merman las distancias que imponen las jerarquías sociales, nos hacen volver a una esencia fundamental, humana. 

"Hasta los albores de la Ilustración, los documentos personales eran primordialmente documentos de sucesos memorables (memorias), de grandes hechos (res gestae), o de vidas de filósofos; había muy pocos casos (siendo las Confesiones de San Agustín una excepción notable) en que se hacían reflexiones sobre la naturaleza de la identidad interior".

Aquí una defensa a la idea de llevar un diario de vida. Hoy en día tenemos que aprovechar estos mecanismos para interpretar el mundo, para hacer una obra creativa. En estos tiempos la persona como individuo tiene una importancia que no deberíamos de confundir con egocentrismo o narcisismo, sino con disfrutar esta vida en toda su capacidad. 

La gente lleva diarios, envía cartas, hace fotos, escribe informes, relata biografías, garabatea pintadas, publica sus memorias, escribe cartas a los periódicos, deja notas de suicidio, escribe frases en las tumbas, filma películas, dibuja cuadros, hace música e intenta consignar sus sueños personales. Todas estas expresiones de la vida personal son lanzadas al mundo a millones, y pueden ser de interés para cualquiera que se preocupe de buscarlas (...) Para el sociólogo, el documento humano es “un relato de una experiencia individual que muestra las acciones del individuo como agente humano y partícipe de la vida social”.

La obra creativa es un poder que va más allá de nosotros, incluso de nuestra muerte. La real protagonista de la historia que leemos en realidad no la conocemos y no la conoceremos pero ahora son muchísimas personas hablando sobre qué sucedió en Uruguay durante ese período y cómo vivían las personas en ese particular proceso. Veía un video de Victor Jara y en los comentarios mencionaban que los milicos le tenían miedo y que por eso lo mataron. La obra artística de este cantante demostró vivir aún más allá de su muerte, y su mensaje es inspiración para muchísima gente de éstos tiempos. 






 

 

 



sábado, 20 de enero de 2024

Me llamo Rojo, Orhan Pamuk

Hamzanama


Una experiencia similar

Volviendo a medio Oriente, recordando aquel libro de la Convivencia dentro del actual territorio español que reseñé hace un tiempo en este mismo blog. Es bueno porque, desde mi punto de vista de experiencia latinoamericana, Oriente siempre está un poco más lejos de mi entendimiento, pensando en que es un espacio caluroso donde vive gente fundamentalista y proclives a la violencia. Es un prejuicio alimentado por mi ignorancia. Pero mi inquietud me hace volver nuevamente, y cuando vi este libro en la librería me detuve un tiempo. 

El hecho de que el autor fuese un premio Nobel llamó más mi antención por algo que para mí era casi desconocido. Al leer la contraportada no pude evitar acordarme de la novela policial "El nombre de la Rosa" de Umberto Eco, esa que se ubica en una abadía cristiana del medioevo, donde extrañamente mueren monjes y se le encarga a Guillermo de Baskerville y su discípulo Adso de Melk la misión de resolver este misterio. Esa novela, está bañada de un espacio en donde el misterio religioso se une al miedo y las discrepancias en temas vinculados a lo que Dios nos permite hacer y pensar; en el que los viejos paradigmas chocan con los caminos de libertad que abren el buen razonamiento y la salida de los límites impuestos por el control mental del poder, en este caso religioso. Pero allí donde hay libertad también hay miedo. Y es controversial e injusto, para mí, haberse inspirado en Jorge Luis Borges para el personaje del Venerable Jorge, un anciano acostumbrado a las antiguas formas y que quiere mantener el control intelectual de la abadía. Es injusto porque en Borges siempre he visto una ventana a la libertad en un mundo tan introspectivo como la lectura y los libros; fue él un profesor que nunca les hizo preguntas en los examenes a sus alumnos de la cátedra de literatura inglesa, por ejemplo. 

Me emocioné, pero es que de verdad pienso que ese libro fue uno de los primeros con los que de veras me involucré con la lectura, y se parece muchísimo a este de Orhan Pamuk. En este último se nos presenta la situación de cuatro ilustradores, pintores, de la corte real que están haciendo un libro secreto para el Sultán, cuando de repente uno de ellos es asesinado. El tema aquí es el miedo; se rumorea que las ilustraciones que están realizando no están de acuerdo con lo que la gente interpreta que Dios ordena, y Maese Donoso es asesinado, se rumorea por un grupo fundamentalista, como una forma de advertir que uno no se debe alejar de los designos de Dios. El contexto es el Estambul del siglo XVI, cercano al período del Renacimiento en Europa, y esto es muy importante porque esta época de cambios intelectuales y artísticos, que hemos aprendido desde chicos en el colegio, tiene también consecuencias allá en Oriente Medio.

"tanto Oriente como Occidente le pertenecen a Dios" Corán, azora de la Vaca, 115.

Durante mucho tiempo los ilustradores de Estambul han pintado a la manera de sus antepasados, y la opinión popular es que el estilo que ocupan los "francos o venecianos" (aquí se refiere a los europeos), son cuestionables porque pintar así sería reconocer la superioridad de ellos e insultar a Dios. Pero, ¿qué ocurre cuando se dice que el mismo Sultán pidió que el libro secreto sea pintado a la manera que pintan los francos? Aquí tenemos un cambio de paradigma, un choque cultural que abre la discrepancia entre los compañeros. Existen algunos, el llamado Tío, que tienen la altura de miras suficiente como para dar cuenta que esos límites mentales que se tienen son producto de la poca apertura que se tiene en la concepción del mundo. Los francos poseen, si recordamos pinturas de Da Vinci por ejemplo, la característica de la perspectiva, y los retratos, cosas que los árabes no hacen porque su tradición nunca lo ha hecho así y porque la idea de "endiosarse", como estiman que haría una persona que se manda a hacer su propio retrato, son una ofensa hacia Dios. Además, está la cuestión del estilo: piensan que se debe mantener el estilo de una escuela pero no crear un estilo individual.

Vinculación con los tiempos actuales

Hoy en día ya estamos muy lejos de aquella dicotomía, aparentemente. Las joyas que llevamos, la sacralización de nuestra propia imagen e identidad nos comprueba que, al menos aquí en Occidente, las ideas de los francos son las que se impusieron. No es raro encontrar ejemplos de ésto. El otro día, navegando por internet me encontré con la declaración de un músico actual, cuyo nombre no recuerdo, que decía que sus composiciones no buscaban para nada la aprobación de un público sino satisfacer la convicción propia. Y yo estoy de acuerdo, no ya por el hecho de que no haya que buscar la aprobación de los demás para validarse, sino también porque ya no es necesario que una obra sea agradable a Dios y sus preceptos, de hecho el mundo se nos presenta como una imagen mucho más compleja que el orden religioso; aquí el bien y el mal están mezclados, y no hay problema en que las tendencias en la música o las tendencias urbanas sean tan diversas porque evitarlo sería limitarnos. Quizás en estas maneras de ser, en su extremo, podamos olvidar cómo trazar puntos comunes con otros individuos, en ese caso hay que mirar con humildad, ayudarnos y evitar la desconfianza y el egocentrismo. No me gusta hablar en éstos términos, pero en el libro hay un capítulo en el que el autor inventa un personaje, el Diablo, y lo hace reflexionar dirigiéndose a Dios: 

"todos, incluso tus siervos más fieles quieren ser pintados a la manera de los maestros francos. El resultado de esta admiración por sí mismos será que pronto Te olvidarán, lo sé tan bien como me conozco a mí mismo" (p- 434-435). 

¿A qué nos llevará esta carrera si olvidamos la espiritualidad? En un capítulo del programa argentino "Filosofía aquí y ahora" se dice que el período del Renacimiento sacó a Dios del centro y allí puso al Ser humano, luego Descartes sería el encargado de poner en el centro el relato de la Subjetividad y ya no la creencia. Aún así, pienso que guardar un espacio para preceptos que nos unan como seres humanos nos ayuda a mirar el mundo de manera más responsable. Gracias al lugar donde vivimos, el tipo de pensamiento divergente no tiene consecuencias perjudiciales para nosotros. He leído por allí que el autor del libro no es muy bienvenido por ciertos grupos de personas en Oriente, aún reticentes a pensar en la apertura entre culturas, e incluso ha sido amenazado de muerte. Entonces este libro es una herramienta que ayuda a comprender una problemática aún presente en éstos tiempos, como también una excelente oportunidad para conocer la historia de Oriente y acercarse a ella.  

martes, 8 de agosto de 2023

Los miserables - Víctor Hugo

Esta novela me hizo pensar sobre el rol que tiene uno frente a la pobreza, frente a las causas políticas, pero más aún en la integridad como persona. En cómo ser una persona recta; en cómo son los bandidos y cómo son las personas de buen corazón. Como también del amor inocente, el correspondido. Fueron jornadas titánicas para acabar esta obra de 1500 páginas; aún me pregunto cómo fue posible que este hombre llegara a escribir este libro. Les paso a contar.

 El autor hace un análisis sociopolítico de la situación francesa en la época de 1830, donde las ideas socialistas encuentran eco en un grupo de jóvenes de la burguesía, capaces de estudiar y quieren, mediante el movimiento social, erradicar el gobierno de Luis Felipe. La revolución se urde desde el boca a boca; las bases conspiradas para levantarse fabrican un dialecto que los esconde en las sombras y aguardan, atentos, a que se dé el momento para el golpe, ¿qué recursos se ocupan hoy en día?, ¿en qué medida nos recuerda ésto a la revolución de octubre de 2019 en Chile?

Esta novela depertó el aire juvenil de revolución que existe en mi corazón. Ésta es una idea romántica fabricada por una edad leyendo la vida del Che Guevara, escuchando a The Clash y participando en los movimientos estudiantiles del 2011. Los amigos del A B C despiertan nuevamente todos estos sentimientos en mí. 

Pero también hace una sumaria revisión sobre la vida de los niños en la pobreza ¿cuánta similitud existe entre las vivencias de Gavroche y sus hermanos en las calles de Francia, con el documental "este año no hay cosecha"? Es increíble ver que las cosas parecen no cambiar con el tiempo, incluso casi 200 años después. 

El argumento de Victor Hugo nos permite pensar en las posiciones en torno a la pena de muerte, en vista de que el personaje del libro, Juan Valjean, es un redimido de la vida, que cambia de ser un ex convicto sin remedio a una persona abnegada a ayudar a los demás. Todo después de tocar fondo. Sin embargo, en la ficción de Victor Hugo pareciera que no existe momento en que el personaje, ya transformado, siquiera titubee sobre volver a reincidir o dejar de ayudar a los demás; ¿son posibles tales cambios en las personas?

El uso de la tensión en las problemáticas que encierran a los personajes y sus entradas y salidas en la historia hacen que esta novela, extensa, funcione como un rompecabezas. Dudo si Hugo formaba parte de una religión, pero es patente que Dios es parte de sus reflexiones, ya como la inmensidad y simetría del cosmos como también en la profunda creencia de que las personas están unidas y urdidas por lazos invisibles y que a veces se intersectan en la casualidad, un plan misterioso que nos hace pensar. 

Recomendado como un libro que trata las temáticas de la rectitud y el amor responsable en la primera parte, la revolución y la pobreza en la segunda, y siempre, en todo el libro, como la historia de alguien que rectifica el rumbo de su vida.

domingo, 11 de junio de 2023

Amores de un vividor - Ihara Saikaku

Otro libro oriental que no deja de gustarme. La previa experiencia con "El elogio de la sombra" y "La llave" de Tanizaki me abrieron a esta literatura, puerta que fue abierta hace mucho tiempo por Henry Miller. Paso a comentarles.

Sin ánimo de spoilers, este libro cuenta la historia de un hombre que, desde pequeño, se encuentra profundamente invadido por una tendencia al amor, ya sean hombres o mujeres. Desde sus primeros años mostrará esta precocidad y en toda su vida no abandonará este sentimiento. Nota, este libro no es autobiográfico, Yonosuke es un personaje de ficción. A medida que va creciendo vive adversidades, mas, éstas serán oportunidades que pondrán a prueba la tenacidad de nuestro héroe.

Conforme pasa la vida de nuestro personaje, éste conoce la pobreza, la incertidumbre y el peligro de su vida en algunas ocasiones; es un hombre a la deriva de sus emociones en este 'flotante mundo'. Yonosuke es un vividor y también una buena persona, no duda en entregar sus riquezas para difrutarlas con las cortesanas o en invitar a sus amigos a pasar un buen rato.

Un instante de reflexión. La actitud de vividor, pienso, se encuentra también hoy en día en aquellos artistas de la vida que viven arrojados al disfrute sin una previsión establecida, con la experiencia aprenden a 'surfear' sobre las 'olas' de un viaje, de la droga, de un trabajo sin empleador ni aportes para la jubilación, unos 'outsiders'.

O pienso, de repente, en este libro desde una cuestión de género: las mujeres trabajando en la prostitución durante siglos, ligadas a un dueño -como en el caso de este libro- que dispone de su libertad a cambio de darle condiciones materiales mínimas para su vida. Los hombres en la historia, en cambio, van representando el papel de quien toma ese servicio para su satisfacción. ¿No estamos aquí ante un tipo de privilegio? 

Volviendo al libro, Yonosuke, a través de los años se ve envuelto en complejas historias para emparejarse con mujeres, y luego comienza relaciones con otras diferentes. Se estima que durante su vida compartió amorosamente con 3742 mujeres y 725 hombres.

Y tomemos en cuenta que el libro se escribe en el siglo XVII, en la edad media japonesa. Cabe destacar que Saikaku era también un talentoso escritor de haikus -un completo campeón-, y que su producción literaria fue tan importante que se le puede comparar con el español Quevedo. Sin duda este libro ha sido un placer, ya por la hermosa portada que entrega la editorial Satori como también por la gracia que traían ciertos capítulos.  

Imagen: Ehon Miyako Zoshi (e-hon), Sukenobu Nishikawa (1671-1751).

domingo, 17 de julio de 2022

La Convivencia: fuentes arábigo-islámicas del humanismo renacentista


Toda la idea de explorar este tema no viene sino a propósito de la lectura de El nombre de la rosa, de Umberto Eco, del cual guardo el amor por los arabescos, las abadías cristianas, las bibliotecas y la erudición intelectual. En esta entrega se asoma otro tema que me interesa: la religión, y cómo aquí interconectaron la cristiana, judía y musulmana en los tiempos antiguos.

El argumento del libro es que existió una convivencia entre estas tres religiones durante algún tiempo durante la Edad Media, aunque no con la misma concepción de convivencia que se tiene en nuestros días, sino una que entiende las condiciones de jerarquía que jugaba la religión islámica por sobre las demás producto de su dominio en Iberia, imponiendo libertades y tomando impuestos a las otras religiones. También se intenta demostrar que esta interculturalidad fue positiva para el ámbito intelectual ya que se sentaron las bases para lo que sería el Renacimiento en Europa algunos siglos después. Dicen, al principio del libro: "queremos mostrar un poco de la fascinante era de sofisticación y de creatividad múltiple que fue la Edad de Oro judeo-islámica-cristiana en Al Andalus"

La Edad de Oro de Al Andalus comprende desde el siglo VIII al XIII. En el texto se quiere tener en cuenta sobre todo "los avances en libertad e interacción intelectual y religiosa", aunque esto dentro de los límites de la época, considerando, por ejemplo, que existían esclavos y las mujeres eran más o menos discriminadas según su condición social. Los musulmanes hicieron convertirse al islam a numerosos territorios y, sorprendentemente, a través de métodos mucho más pacíficos que los utilizados por los cristianos. Existía un respeto hacia las otras religiones del libro, los judíos y cristianos porque, se entiende que las tres religiones provenían de una tradición común.

En la península ibérica del siglo VIII, los judíos eran tratados duramente por los visigodos (muchos convertidos al cristianismo): expropiaban sus tierras, les quitaban a sus hijos y restringían sus derechos y libertades, por ello se piensa que pudieron haber ayudado a la invasión islámica. Pero la verdad es que existían poblaciones disidentes al gobierno de los cristianos en la zona, por lo que estas facciones pidieron apoyo a los musulmanes, quienes deciden quedarse allí en el siglo VIII. Debe tenerse en cuenta, eso sí, que no hubo una ocupación militar, esto era mucho para pueblos tan pequeños como los que se encontraban en conflicto. Lo que sí hubo fue presencia e influencia musulmana en la cultura ibérica. Los musulmanes ofrecían privilegios a quienes se quisieran convertir al islam, y así llegaron a ocupar la península. La progresiva arabización de la población va aumentando con el correr de los siglos como así también el uso del idioma árabe en vez del latín. Los cristianos van disminuyendo cada vez más al pasar de los años, sin embargo el reino sería recuperado por ellos unos siglos más adelante. Las luchas entre islámicos y cristianos por el territorio se prolongaron durante siglos, logrando los cristianos finalmente expulsar a los musulmanes del territorio ibérico durante el siglo XV. 

La situación de los cristianos y judíos en Al Andalus fue provechosa durante los reinos taifas pudiendo vivir bajo el estatuto de dhimmis (protección) ya que eran religiones abrahámicas monoteístas al igual que ellos. Con la llegada de los almorávides (siglo XI y XII) la situación cambió y muchos judíos y cristianos sufrieron dificultades para vivir con el aumento de los impuestos, el uso de ropas diferenciadas y su persecución hasta ir quitándoles territorio. Este período viene a ser el declive del gobierno islámico sobre esas tierras, las cuales vendrían a ser recuperadas por los cristianos más adelante.

¿Por qué ésta es la Edad de Oro del islam?

Las religiones abrahámicas no musulmanas tenían que pagar un impuesto y debían respetar algunas medidas de restricción a las libertades, pero nunca fueron tan intensas. Los actos religiosos debían cuidarse de no ser demasiado bulliciosos, lo más recatados posible para que se mantuviera la Convivencia entre religiones. 

Al Andalus fue un territorio donde se incentivó el comercio con los otros reinos de la región gracias al mercado que se potenció llegado el momento de mayor tecnificación de los productos que exportaban (artesanado) y el comercio, algo que estuvo potenciado más en la Edad de Oro (IX al XI), que en la edad de adaptación (VIII-IX).

Los musulmanes le dan vida a la Edad de Oro a través del comercio y la modernización de tecnologías, como el eficiente uso del agua y la tierra.

Al Andalus coincidió con un momento en donde se hicieron grandes avances en el área de la medicina. También le llamamos renacimiento islámico porque las personas se nutrían de diversas disciplinas.

El uso de arabescos en el arte y en la construcción es algo que las obras de su época dan testigo. El arte musulmán lograba plasmar la visión religiosa, científica y lógica del mundo natural y logran su efecto tomando la repetición y la armonía del todo (la filigrana).

Los navíos qarib son una idea de lo que serían las carabelas. Sin el comercio de este tiempo no habría tenido desarrollo el capitalismo.

Entre otras...

A este período se le conoce como la Edad de Oro del islam porque, entre otras cosas, en el ámbito de los libros, eran las traducciones al islam de los textos clásicos, sumados a sus comentarios- las que circulaban por occidente logrando que el idioma árabe fuera el equivalente al griego durante siglos. El avance en el conocimiento durante estos tiempos puso a las obras árabes (o en diferentes idiomas) con cuestionamientos éticos respecto al creer y conocer.

Por otro lado, instituciones como la Casa de la Sabiduría, en Bagdad, eran capaces de propiciar un espacio en donde se tradujera y preservaran los libros. Traían conocimientos desde distintos lugares de Europa y Oriente, existiendo allí traducciones a clásicos griegos, matemáticos hindús, y un gran número en otras áreas del conocimiento. La Casa fue creada con ese fin en el siglo IX, y duró así durante varios siglos, hasta que fue destruida por las huestes mongólicas en el siglo XIII.

En la Escuela de Traductores de Toledo se traducían las obras del clásicas de la antigüedad del árabe y hebreo al latín o castellano, u otros idiomas. Dentro de esas obras traducidas también figuraban algunos eruditos musulmanes como Avicena, Averroes, Maimónides. Este gesto de colaboración de traductores que venían desde varias regiones de Europa a traducir en Al Andalus es la señal de que existía una colaboración humanista entre personas diferentes buscando conocimiento y trabajando en conjunto para ello.

La convivencia entre religiones fue muestra de que se podía vivir entre ellas. Se potenciaron las áreas del conocimiento y la península ibérica fue uno de los lugares adonde llegaban traductores de todas partes a trabajar. Esto y la tecnificación que alcanzó el territorio, sumado al impulso al comercio, son factores que nos van acercando a una edad de alta productividad, lo cual sería la antesala del Renacimiento europeo.