sábado, 5 de febrero de 2022

Fernando Pairican Padilla - La Biografía de Matías Catrileo


Hablar de la historia de Matías es como tocar el velo de la historia chilena reciente. Un tema que es recurrente en el texto es el desapego que tiene Matías con la idea de chilenidad, y su abrazo a la cultura mapuche. Pairican nos dice que Chile es un país muy nacionalista, tan nacionalista que le resulta difícil no imaginarse el relato de los jaguares, del triunfo del neoliberalismo, del paraíso actual de latinoamérica. Y es cierto, económicamente es pueblo que tiene buenas condiciones de vida, sin embargo aún falta avanzar en derechos y relaciones con el pueblo indígena.

En "el problema del Indio" Mariategui propone una vía socialista para la problemática que aqueja a las cultura inka y quechua: vivían en condiciones de pobreza después de la colonización y continuaban en una situación de desventaja porque no tenían uno de los bienes más necesarios: la propiedad de tierra. Mariategui insiste en que la problemática del indio es ante todo económica. Una salida a esta problemática es la gestión por vía socialista, propone Mariategui, para mejorar la condición de vida del indio. Sabemos que en el breve gobierno de Allende se iban a otorgar derechos de tierra a mapuche; esto generó un ambiente de esperanza para con el presidente, cuestión que queda expresada en el documental Ahora Te Llamaremos Hermano de Raúl Ruiz. Sin embargo, los territorios que estaban pensados ser entregados a los mapuche fueron destituidos durante la dictadura y comprados con fines económico-industriales. 

Misma problemática, pero desde otra índole, afecta a la población rapa nui, la cual exige derechos sobre sus territorios en donde el Gobierno solo ha propuesto otorgar derechos individuales de propiedad. La queja de los isleños es más grande: tener derecho de la isla, cuestión que en numerosas ocasiones se ha explicado que es prácticamente imposible. Parte de este giro es lo que hoy en día se reivindica desde muchas luchas locales, la idea de la decolonialidad, como lo ha trabajado el profesor Ramón Grosfoguel, la idea de que las consecuencias del colonialismo, en el siglo XXI a través del neoliberalismo, mezclado con la racialidad, aún está presente hoy en día en la discriminación a los pueblos indígenas. No obstante, hoy en día se habla de sustentabilidad y es en esa mirada ecológica de las relaciones donde se abre un espacio para pensar la relación con los pueblos indígenas.

Es dentro de estas problemáticas territoriales donde se encontró Matías Catrileo Quezada, un joven que quiso poner su vida por una causa noble, una causa que le diera sentido y recorriera cada aspecto de la suya. Así mismo lo vivió, asistiendo a cada actividad que fuese posible, apoyando y dejando todo de sí, incluso congelando sus estudios, yendose a vivir a lugares más lejanos y muchas veces aumentando la lejanía entre él y sus familiares cercanos, encontrándose con desconocidos y creando su propio destino de acuerdo a sus motivaciones. Toda su vida fue expresión de la lucha mapuche.

Los inicios de Matías fueron como un joven punk que le gustaba compartir con la gente, de asociarse, eso es algo que guardaría hasta los últimos días de su vida. Se entregaba a realizar empresas complicadas: aprendió del mundo militar al hacer el servicio voluntariamente, se autodisciplinó y en su momento dejó todos los vicios que pudieran ponerse encontra de los objetivos que buscaba lograr. Matías, una identidad xampurria que estaba creando su lugar en el mundo.

Las reivindicaciones de tierra mapuche son por una vida en dignidad, una vida que está siendo cortada por empresas que les quitan territorio, que les quitan sus abastecimientos de agua. Pairican afirma que "lo que existe es un conflicto social, a veces radical, que ha utilizado la violencia política como instrumento", cuestión con la que se representa la actitud que toma la CAM y la de Matías cuando hacían la ocupación de territorios. Pero la lucha no es algo que suene solamente en Chile: la ONU desde el 2007 reconoce el derecho a la determinación de los pueblos indígenas, y eso es lo que se ha estado trabajando en la Convención Constituyente.

Aun queda mucho por avanzar en la relación entre chilenos y mapuche, Matías es otro de los varios mártires del movimiento. Tristemente, hay que esperar a que los acontecimientos no nos lleven a perder otra vida.

Foto: 

Rayen Paillahual y Matías Catrileo

Textos: 

Mariategui, J.C. (2010) Los 7 ensayos de interpretación de la realidad peruana, Impacto Cultural Ediciones;

Delsing, R. (2018) Articulando Rapa Nui, Lom Ediciones; 

Pairican Padilla, F. (2017) La Biografía de Matías Catrileo, Pehuén Ediciones.



sábado, 4 de diciembre de 2021

Álvaro Bisama - El Brujo



Reconocer a Álvaro Bisama como uno de los escritores chilenos que sonaba en mi oído hace rato. Obvio que conozco a los clásicos, pero me quería adentrar en los chilenos. Robé por ahí un anuncio que la hacían a Matadero Franklin y conocí a Simón Soto, fui a una charla del Puerto Ideas y conocí a Diego Zúñiga; Daniel Matamala le hacía propaganda a Poeta Chileno y ahí conocí a Alejandro Zambra. Pero Bisama era lejano, pero a la vez ya me sonaba como un clásico, al menos para mí. Y es cierto, es uno de los exponentes de la novela chilena de la era post bolaño.


Toca el tema de la dictadura, algo a lo que no estoy muy acostumbrado. También toca la juventud, las drogas y la familia.


Las imágenes que se producían en mi cabeza al imaginar esta novela eran el poco espacio de la vida santiaguina; las protestas oscuras, nubladas, como aquellas marchas en Valparaíso. Los bosques inmensos de Chiloé, el cielo lleno de nubes, la playa: un pequeño lugar cerca de los roqueríos, con más piedras que arena. La casa de Chiloé: alta, grande, sombría, sobre todo con materiales de madera. En la novela se me repetían las imágenes en blanco y negro, la nubosidad, quizás porque la portada era así.



domingo, 3 de mayo de 2020

Un homenaje a Amparo Dávila

En el marco de la segunda entrega para el Grupo literario Chile-México, hemos decidido leer la obra de una autora recientemente fallecida. Nunca antes había leído nada de ella. Más, leí el cuento en cuestión y ojeé otros varios más.

Primero que todo, hablar sobre el cuento Árboles Petrificados. Muy triste. Un ensueño triste de quien gusta beber el triste trago del olvido. Pero es como quien olvida con un desgarro. La protagonista ha guardado una vida a partir de un recuerdo. Y alimenta ese recuerdo. Todo lo demás al rededor de ella parece falso.

Desde mi punto de vista no se puede vivir así, del sufrimiento. Aunque es algo natural, a mí también me ha ocurrido. Pero ya no. Es como esa historia en la última película de Harry Potter, el cuento de las reliquias de la muerte, cuando un hombre quiere revivir a su amada. No puede volver a la realidad. Tiene que buscar nuevas maneras de renovarse, de otro modo tiende a la muerte. Es algo realmente complicado.

Por otra parte, me da pena su nuevo enamorado, porque si supiera sobre las fantasías en las que vive la protagonista, sentiría el rechazo que tienen hacia él. En ese momento podría cantar esta canción https://www.youtube.com/watch?v=vyUZZAbDhqk

Con la canción esto parece como de una película de Lynch, pero a la chilena.

Y harto de eso tienen los demás cuentos que revisé. El patio cuadrado es un fenomenal escape a través de los sueños de la protagonista. Recorre pasajes de miedo, sabiduría, traumas... busca algo verdadero y acaba encontrando la muerte.

Más enigmático es La rueda, que parece haber escapado del Mullholand Drive o del Inland Empire de Lynch. Una historia circular de alguien que recuerda cómo le llegó la muerte. Más triste es Garden party, que tiene un aire a Eyes Wide Shut. Es la triste historia de un nostálgico que busca un recuerdo y acaba encontrando la muerte.

Griselda me hizo pensar en que es bueno que los adultos mayores desarrollen un estilo de vida activo. Griselda es una maldición que busca un cuerpo que la escuche. El último verano es la historia de una triste madre oprimida por su marido que, buscando las sombras, acaba abriéndole la puerta a la muerte. Por último, Oscar es como el hermano malvado de Bart, Hugo, pero peor. Es un Hugo sin escrúpulos, un hijo de puta que deberían haber matado hace rato.

Bueno, eso es todo. No soy muy bueno para contar historias de terror. No como Alberto Leiseca https://www.youtube.com/watch?v=W8-lYEY_GuI

Será hasta la próxima entrega.

EsquizoPolitica: Las uñas de Deleuze